miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿Hay machismo en la TV?

No hay que ser muy inteligente para hacerse esa pregunta. Basta prender un TV y de inmediato se podrá ver que, en cuanto llegan las noticias, aparecen mujeres jóvenes y atractivas por doquier. Siempre fue un comentario común, que se veía el tiempo, por la chica que lo daba. Hasta el día de hoy, aunque no tanto ya, suele aparecer una chica joven, casi recién salida de la universidad y que está haciéndo las primeras experiencias en la profesión. Si fuera hasta ahí, no sería nada malo. El hecho es que tradicionalmente hay una tendencia a elegir mujeres atractivas para esa tarea. Pero no termina ahí la cosa. También a la hora de elegir a la presentadora de las noticias, ahí también se tiene que ser atractiva para aspirar al puesto.
Es un secreto a voces que todas aquellas que pretendan presentar las noticias, deben tener entre 30 y 40 años. Pasada esa edad, deben replegarse a tareas como enviada especial a algún lugar o a tareas secundarias como ser panelistas o en los segmentos de opinión. Pero ser la cara del noticiero, ni ahí.
Las que sí pueden aspirar a ser caras del noticiero, no la llevan mejor. Si bien son las que más ganan, tienen que someterse al dictado de otros. Por empezar, estilistas que le cambian de peinado periódicamente para, "renovarlas" según se dice habitualmente. Están los auspiciantes de ropa que quieren promocionar su colección. Entonces las visten como quieren. Les ponen escotes generosos o polleras más que diminutas, justo cuando tienen que hace un programa en un estudio sin decorados que les cubran. Hoy mismo estaba viendo un programa donde la presentadora se pasó hora y cuarto sentada en la misma posición porque le habían puesto un vestido tan corto, que si intentaba dejar de cruzar las piernas, la audiencia le vería hasta el alma.
Y después está el tema de cuanta libertad tienen para expresar sus opiniones al aire.
Pero eso no es exclusivo para ellas. El tema de la linea editorial del medio, para el cual trabajan, también afecta a los hombres. Y eso da para otra entrada.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Isabel




Ayer, he dedicado el domingo a ponerme al día con esta serie. Es "Isabel" y retrata la vida y ascenso de Isabel la católica. Recuerdo que cuando toqué este tema con mi amiga Inés, me dijo que en su opinión, España ha tenido mejores reyes que los reyes católicos.La verdad que la serie está muy bien lograda. Rodada en escenarios naturales, se puede ver que no se ha medido el gasto a la hora de filmarla. Acaba de confirmarse que tendrá una segunda temporada y que abarcará en la cronología hasta 1492, año en que cae Granada y también en que Colón descubre América.
Por como se la retrata, no es de extrañar que esta mujer sea quien instauró la inquisición. Pero bueno, que cada uno haga sus propios juicios.

domingo, 25 de noviembre de 2012

TV basura

A veces creo que esperamos algo de la TV que no deberíamos. No falta nunca quien dice que la TV debe tener una función educativa. Sin embargo, ¿por qué debería la TV hacer eso? ¿Acaso no vivimos en un mundo capitalista donde lo único importante es ganar dinero? Si es así, entonces la TV lo único que hará es enfocarse en actividades que le generen dinero. Pues eso es lo que tenemos: TV basura. Hay veces que me pregunto quien ve TV en estos días. Por momentos, me da asco lo que veo. Cada día, al llegar la noche, no sé que hacer. Hay veces que no llego a estar 10 minutos frente al televisor y mi mente empieza a divagar, ante el aburrimiento que me genera aquello que veo.
Hasta hace un tiempo, no me preocupaba porque me decía a mi mismo: "veré alguna película buena hasta dormirme". Pero ahora, ni eso puedo hacer. Ya me estoy volviendo como mi padre, que sólo veía la televisión para ver las noticias y las carreras de autos. Aunque en mi caso, las carreras de auto no, porque no me gustan.
¿Será que este país tiene un gusto atípico para la programación?
Tengo amigos de otros países que se quedan pegados a las series de EE.UU. y no ven la hora que empiecen las nuevas temporadas. Aquí, no ocurre nada de eso. Pero no es algo reciente, sino desde siempre.
Recuerdo en la década de los 90' cuando se privatizaron los canales públicos. Los grandes canales extranjeros se frotaban las manos porque veían como comprando esos canales, ganarían audiencia para sus series estadounidenses. Menuda sorpresa se llevaron cuando los números de la audiencia se cayeron a pique. Es que la gente no se identificaba con aquello que veían. No era su realidad cotidiana, ni su idioma ni sus problemas. En resumen, que poco a poco tuvieron que volver a hacer lo que se hacía desde siempre, producir programas locales que tuvieran audiencia. Ni siquiera los famosos "realities" que hicieron su agosto en todo el mundo, tuvieron acá mucho vuelo. Luego de la primera temporada, empezaron a decaer en audiencia hasta desaparecer. Sé que todavía queda alguno por el mundo, pero aquí nadie lo tiene en cuenta.
Pues no sé que le deparará el futuro a la TV, pero la verdad es que a mi modo de ver, no es muy auspicioso, a menos que surja algo novedoso.

viernes, 23 de noviembre de 2012

La tanada



Nota: Para aquellos que no entiendan, hago algunas aclaraciones

Cuando la chica habla de amonestaciones, se refiere a un sistema de penalización de los alumnos en la escuela secundaria. Si todo sigue como cuando yo iba a la secundaria, si te aplican 25 amonestaciones pierdes el año lectivo y tienes o que repetir el año o rendir las materias libres.

Cuando habla de clases de caño, se refiere a clases de baile del caño. Ese baile típico de strippers, que consiste en movimientos sensuales agarradas de un caño de bomberos, de las series de TV estadounidenses.

Las vueltas de la vida (basado en una historia no tan real)

María mira por la ventana el paisaje nevado. Le da frío sólo de verlo.Ha cambiado ese sombrero que usaba habitualmente en invierno, por esos de piel tan comunes en la fotos. Aun recuerda su vida en Barcelona, los viajes a la playa en verano y su vida antes de él. Todo empezó con una bolsa de caramelos y una barra de chocolate. Esas letras en cirílico que no entendía. Y sucedió muy rápido. Recuerda la primera vez que lo vio, cuando ingresó a su clase. Le atrajo su sonrisa y su disposición a perseverar aunque el castellano le costara horrores. Cuándo volvió de visitar a su familia en Rusia, le trajo las golosinas para que ella las pruebe. Mejor que haya sido eso y no una botella de vodka, fue lo primero que María pensó. Y se subió a una ola y esa ola la llevó en breve a las estepas heladas de Siberia. Las cosas en su casa no quedaron muy bien. A su madre le dio un patatús de saber que se iba a Rusia siguiendo a un hombre, veinte años menor que ella. Sin pensarlo dos veces, María dejó su vida anterior y comenzó una nueva vida. Dejó su trabajo. Ese que tanto le agradaba y que tanto le había costado en los últimos 15 años. Pero no lo dudó y siguió a su corazón. Ahora en Rusia ella es a la vez profesora y alumna. Enseña castellano e inglés a los niños y a su vez, ellos le enseñan ruso a ella. Es un trato justo.
Sus amigas no lo podían creer. Ese comportamiento no era el de ella. Siempre había sido todo lo contrario a una persona impulsiva. Parecía que fuera otra.
Un llanto súbito la trae a la realidad. Su hijo la llamaba. Ella que siempre había estado sola, ahora tiene un niño a su cargo. Ha salido igual a él. Pensó siempre que si tenía un hijo, elegiría un nombre bien español, pero sin embargo, optó al final por llamarlo Vassily, como su padre.
La puerta de la casa se abre y lo ve entrar. Después de un arduo día en el campo petrolero, es para él hora de descansar. Y María los besa y lo abraza. Y sabe que hizo lo correcto y que todo saldrá bien.

domingo, 9 de septiembre de 2012

La odisea de cada mes

Pues sí. Si hay algo que pone a prueba mi paciencia es ir cada mes al banco, a pagar mis impuestos. Supongo que podría hacerlo de manera electrónica, pero de momento me da lata hacerlo de ese modo.
Así que voy al banco. Trato, cada vez más, de ir lo más alejado posible de la fecha de vencimientos, pero no siempre es posible. Porque la tarea de ir al banco se está convirtiendo en una odisea.
Cuando se entra al banco y se toma el lugar en la cola, en espera de que lo llamen de las cajas; se tarda menos de dos minutos en localizarla. Menos aun, si has ido en fecha de vencimientos y da la casualidad que hay más de uno, certeramente ubicado en la fila; de manera de que su tarea no se superponga con la de su colega y que se potencie el "mensaje". No sé por que digo uno, porque debería ser una. En general son mujeres. Con una mezcla entre el fervor de un evangelista mediático y la infinita paciencia de un testigo de Jehová, se abocan a su tarea.
El tema es así: Tan pronto localizan una cara nueva en la fila, comienzan su "mensaje" con un resumen de las últimas malas noticias, para pasar luego a un destilado de pesimismo a futuro.Qué si hay inseguridad, es culpa del gobierno. Que si hay corrupción, culpa del gobierno. Qué si no llueve, seguro que se debe a algo que hizo el gobierno también. Haciéndola corta, que el gobierno tiene la culpa, hasta de que yo haya nacido feo. Pero no se preocupen. Que ella/s tienen la solución. Ellas saben qué hay que hacer para ser feliz y alcanzar la realización individual.¡Porque ellas son de derechas! Lo único que hay que hacer es, según ellas, votar a la derecha cada cuatro años y no olvidar elegirla en las urnas, cada dos. Ahí cambia "el mensaje", se vuelve optimista. Es una ideología integral. De la cuna a la tumba.Es más, cuando te llegue la hora, hasta te prometen que irás al cielo. Aunque tengo mis dudas. Porque si me guío por sus acciones, cuando la derecha fue gobierno, entre ajustes y recortes, más que asemejarse a los mandamientos de compasión y misericordia del "de arriba", estaban más cerca a los preceptos del "de abajo".
En fin, así son las cosas, una vez al mes antes de ir al banco, me tomo un té de tilo y al cruzar la puerta, respiro hondo. Y luego a probar mi paciencia y mi buena educación. Siempre sin saber si llegaré al final de la cola o me quemaré a lo "bonzo" antes de eso.

jueves, 6 de septiembre de 2012

La noche que me fui por mi lado

Ese fin de semana había viajado para ver a mi familia y amigos. Siempre es ocasión alegre estar con ellos y disfrutar de la compañía. Pero esa noche era distinto. Esa noche sentí la necesidad de apartarme e irme, hasta que todo pasara.
Y tal vez no fuera muy apropiado lo que hice pero no me podía quedar. Les di una excusa y me fui a sentar frente a la computadora.
Esa noche era distinta. El pueblo estaba revolucionado. La radio no paraba de publicitar el evento y la TV local le había hecho un programa en exclusiva para alentarle y desearle éxitos.
Es que esa noche había boxeo. La promesa del pueblo, en cuanto a dotes para el pugilismo, se presentaba en vivo. Y parecía que sería cuanto menos que un traidor, cualquiera que se mantuviera indiferente.
Cuando sonó la campana del 1er round, a mi me vinieron nauseas. No eran nuevas. Ya las había sentido una vez, cuando se enfrentaron Tyson vs.Holyfield. Ver todas esas estrellas de Hollywood y demás personalidades, reunidas para ver a dos hombres tratar de hacerse daño. Esta vez era igual, aunque las personalidades eran de menor renombre. Mientras esto ocurría, dentro de mi no podía dejar de preguntarme, que había de atractivo en ver a dos hombres golpearse. Y no es porque sean humanos, porque siento la misma sensación si se incita a que dos animales se agredan el uno al otro. Es la violencia lo que no tolero. Creo que el ser humano es suficientemente brutal y violento que no hay necesidad de exaltarlo. Mucho menos de consentir violencia bajo el disfraz de deporte. Pensemos en Muhammad Ali. Cada vez que lo veo, no puedo dejar de preguntarme qué habría sido de su vejez si no hubiera sido boxeador. ¿Acaso hubiera llegado a desarrollar el caso de Parkinson que lo aqueja?¿No será que tantos golpes que recibió durante su carrera en el boxeo lo han llevado al estado en que está? Porque hay algo que está fuera de dudas, el cuerpo humano no está hecho para que lo golpeen. Puede resistir algunos golpes accidentales, pero cuando los golpes son continuados y sistemáticos en los mismos lugares, el deterioro se hace evidente y muchas veces, irreversible.
Esto no era una película donde la violencia es fingida y no hay daño real. Aquí era en serio y seguro que cada puñetazo que se daban, dolería y mucho.
Y así fue que me fui. A mi lugar. A esperar a que todo terminara y que la cordura volviera a todos. Deseando que el tiempo pasara rápido, para que esos dos hombres, dejaran de golpearse mutuamente.

domingo, 2 de septiembre de 2012

Inés

Esa noche se sentía su ausencia. Era la vuelta a la normalidad. Era mi vida de todos los días o mejor dicho, de todas las noches. Pero Inés tiene eso. Lo primero que me impactó cuando la conocí, fue esa sonrisa franca y esa mirada sincera. Esos ojos vivaces que hacen que su cara brille. Pero lo que más me agradó de ella no se puede describir. Es una sensación. Casi un aura de familiaridad. Como si la conociera de toda la vida. Pero no me cabe duda de que pude sentir eso porque ella me dejó hacerlo. Y por eso es que le estoy tan agradecido. En un primer momento nunca pensé que volvería. Es que había planeado su viaje con tanta meticulosidad, que creía imposible que pudiera hacerse tiempo de volver. Por eso es que su segunda visita fue agradablemente inesperada. El mejor regalo de cumpleaños que podría haber recibido. Aunque claro, puede que ella nunca lo entienda. Es que sentarse a conversar con ella es un placer absoluto, cuando narra acerca de sus viajes y de sus aventuras en lugares que yo no me atrevería a ir ni dentro de cuatro vidas. Y sus ojos. No puedo olvidar sus ojos. Cuando veíamos las fotos de sus viajes a Bélgica y a Alemania, se movían por la pantalla buscando no perder ningún detalle para así no olvidar de mencionar nada importante. Me sentía mal porque parecía que ella estuviera en medio de una de sus clases y yo fuera uno de sus alumnos. Claro está, sería el abuelito de la clase.
No sé si será algo que Inés pueda cabalmente entender, pero conocer a alguien como ella no es algo que abunde en mi vida. Acostumbrado como estoy al mundo de lo superficial y lo trivial, conocerla fue como un soplo de aire fresco. Y supe muy dentro de mi que debía disfrutar del momento y de su compañía, porque puede que no tenga muchos momentos como esos. Y que los atesore con aprecio. Porque serán pocas las veces que tendré la oportunidad de poder mostrarme como soy, sin temor a que mis debilidades sean usadas contra mi, cuando menos me lo espere.
La última imagen que recuerdo de ella fue verla saludarme. Incluso me pareció ver su sonrisa. La puerta que se cierra y el bus que arranca. Pensé en ella, en lo que todavía le quedaría por hacer y muy profundamente en mi, deseé que no se fuera.

Propuesta insuficiente



No es que quiera buscarle la quinta pata al gato, pero el mensaje ese de que compramos todo a crédito o prostituimos a nuestros seres queridos para hacernos con el dinero para comprar aquello que queremos, no creo que contemple todas las alternativas posibles. ¿Por qué no ahorrar hasta tener el dinero? Ah, claro.¡qué ingenuo soy!¿Será que esa opción no la plantea la publicidad porque cuando ahorras, el banco no obtiene ningún beneficio?