miércoles 9 de noviembre de 2011

Aquellos que ya no están

La pérdida de un ser humano siempre es un hecho doloroso, propio y personal. Cada uno lo lleva lo mejor posible o al menos trata de llevarlo o sobrellevarlo. Lo que se dice o llama, hacer el duelo. Es extraño que ese sentimiento este con nosotros desde que vivíamos en las cuevas. Pero cuando ese que se va es un actor, la huella es más profunda. Porque esa persona ha dejado un registro que sobrevive a él. Siempre recuerdo cuando niño a mi padre, al ver en la tv a un actor ya fallecido, siempre hacía notar eso. Que ya no estaba con nosotros. Con los ilustres desconocidos no pasa eso. Porque no hay un registro público de su paso por el mundo.
Y cada vez que veo una película de algún actor ya fallecido, el hecho que ya no esté, suele quitarme el deseo de seguir viéndola. La primera vez que lo sentí fue cuando , en un viaje a casa de mi mamá, pusieron en el tv de abordo “ The Ramen girl”, con Brittany Murphy. Durante toda la película no le presté atención al guión, sólo pensaba en ella. En el hecho que ya no estaba en este mundo. Luego estaba por ver “Brokeback mountain” cuando fallece Heath Ledger. Al final no la vi. Ahora me está pasando con Andy Whitfield. Cuando leí en el diario que había fallecido, ni siquiera sabía quién era. Ahora, al ver los anuncios de los capítulos de “Spartacus” y de la nueva temporada con el actor que lo sustituirá, vuelvo a los mismos sentimientos y a hacerme la pregunta:
¿No estaré en tiempo de descuento y el próximo en irse, sea yo?