viernes 11 de noviembre de 2011

¿Por qué no me lo creo?

No lo sé. Por la noche me cuesta mucho dormirme. Nunca he estado mejor en lo económico pero aun así siento la incertidumbre. Es como una premonición de que algo malo va a pasar. Tal vez estoy sugestionado y necesito un psicólogo. Pero un sentimiento pesimista me inunda por momentos.
¿Será que he vivido tantas crisis que la forma precavida se me ha hecho un comportamiento instintivo?
Las elecciones fueron hace poco y la verdad es que las denuncias de campaña referidas a que todo se va a ir al infierno son poco creíbles y no tienen fundamento.
Si algo nos enseñó la crisis del 2001 fue que no se puede dar por seguro nada y que todo el dinero con el que puedes contar es lo que tengas en tu cartera y aquello que pueda convertirse en dinero ante una emergencia (joyas, por ejemplo). Lo que tienes en el banco y la tarjeta de crédito así como viene se va. O al menos puede temporalmente ser inmovilizado en una corrida bancaria y estar fuera de alcance.
Volviendo al tema, no hay razones para pensar que algo malo pudiera ocurrir. La balanza comercial está tan diversificada que no hay ningún cliente de nuestras exportaciones (excepto Brasil) que represente para el país más del 15% aproximadamente del total exportado. El crecimiento del año pasado fue del 10% y pese a que se dijo que para este año no debía esperarse más del 7%, todas las proyecciones dan que será muy cerca de 8-8,5%.El nivel de desempleo es de 7,3%. El más bajo desde los 80’s, aunque todavía muchos trabajadores están en el mercado informal. El superávit total del país (fiscal +comercial) es de alrededor de U$S 20mil millones al año. Al menos hasta el año pasado. Dicen que este año se reducirá dramáticamente por el aumento de las importaciones de combustible necesarias para mantener un crecimiento tan alto. Pero a ciencia cierta aun estará lejos de caer en déficit. Ya las medidas correctivas para 2012 están en marcha. Y los nuevos descubrimientos de petróleo y gas de este último año permiten hacer pensar que las importaciones de combustibles no serán necesarias dentro de poco. Igual los planes de desarrollo de energías renovables establecen que para 2016 el 8% de la electricidad generada será de fuentes renovables, lo cual hace que las reservas de hidrocarburos duren más de lo que se cree y todavía no se puede descartar que no se encuentren más petróleo y gas.
La verdad es que nunca hemos estado mejor en los últimos 200 años y aun así yo no me lo creo. Vivo mi vida como siempre y le tengo pánico a consumir. Medito meses y meses antes de comprar nada y no lo hago si no estoy totalmente convencido que es indispensable. Nunca pensé que el 2001 iba a dejar una huella tan profunda.
¿O será que me estoy haciendo viejo y mañoso?